NOVENA NUESTRA SEÑORA MARIA DE LAS GRACIAS DE TORCOROMA
Novena a la Virgen de Torcoroma
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Oh Jesús, Salvador amorosísimo de nuestras almas, que por el amor a vuestro pueblo escogido tenéis especial complacencia en habitar en medio de él y haceros su espiritual alimento en la tierra y su recompensa en el cielo, y no contento con eso, enviáis a vuestras naciones privilegiadas a vuestra tierna Madre con el encargo de manifestarles vuestros divinos designios y vuestras celestiales promesas y aún a establecer su morada en medio de ellas. Yo os bendigo y convido a todos los espíritus celestiales, a los Santos del cielo y justos de la tierra a que os engrandezcan y alaben porque quisisteis ennoblecer nuestra patria con la doble presencia de vuestra Santísima Madre en nuestros santuarios de Ocaña y Chiquinquirá, en que a la vez que cautiva nuestros corazones los enriquece de vuestros dones, y acrecienta más y más con sus celestiales favores la gloria de vuestro nombre.
Amén.
Con semejantes palabras agradecíais Vos, oh María, a vuestro Dios y Señor el singular favor de bajar a habitar en vuestro seno virginal. No de otra manera he de alabar a la Omnipotencia y Bondad eterna del Creador que, a la par que os eleva a la excelsa dignidad de Madre de Dios, quiso enaltecer nuestra venturosa ciudad eligiéndola para morada vuestra. Feliz mil veces, Inmaculada Madre de Dios, la hora en que en éste como el más precioso de vuestros misterios sentasteis vuestra planta en nuestra tierra. Haced, Señora, que corriendo todos tras Vos al olor de vuestras virtudes reine en ella la santidad de la vida y la pureza de las costumbres. A mí dispensadme el favor que os pido en esta novena para mayor honra y gloria vuestra, Amén. (Petición).
Se rezan cinco Avemarías en honor de la Inmaculada Concepción.
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Oración: "Desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones"
Este es el clamor que en medio de su arrobamiento debió lanzar por doquiera nuestra ciudad al contemplarse, oh Virgen Inmaculada, dueña del rico tesoro de vuestra preciosa Imagen. Cumplid, queridísima Madre nuestra, los fines que habéis tenido en vuestra visita, hacednos dignos de vuestra compañía y no permanezcáis indiferente a los suspiros de los que fieles a vuestro amor, en medio de la iniquidad y olvido de Dios que los rodea, vuelven a Vos sus ojos. Habéis querido hacer la grandeza y felicidad de nuestra ciudad poniendo vuestro trono en medio de ella; engrandecedla también por la renovación de sus costumbres, la difusión de la cristiana piedad, y entonces podremos con verdad repetir que ella es bienaventurada entre todas las naciones de la tierra. Y a mí concededme el favor que os pido en esta novena si es para gloria de Dios y honra vuestra. Amén.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Bella, muy bella, es la actitud en que María Santísima de Torcoroma se presenta en nuestra afortunada tierra. Escoge el más bello de sus misterios y como Inmaculada y sin mancha, junta las manos ante el pecho, levanta el rostro suavemente hacia el cielo, ceñida la frente con corona de emperatriz y tiene bajo sus pies la luna; y, como allá en los mares escogió la copa de un árbol para mostrarse en Aránzazu y la Antigua, escogió aquí el interior de otro venturoso árbol para hacer su presentación en medio de nosotros.
Oración: "Ha hecho conmigo cosas grandes el que es Todopoderoso."
Bien sabemos, gloriosísima Virgen de Torcoroma, que el misterio de vuestra Concepción Inmaculada es el misterio de vuestra celestial belleza y de vuestras prerrogativas, por eso, al contemplaros en el memorable tronco en que habéis querido quedaros con nosotros, no podemos menos de exclamar en medio de nuestro asombro "que ha hecho con Vos cosas grandes el que es Todopoderoso". Parécenos de nuevo oír de vuestros labios: "Yo soy la Inmaculada Concepción"; gracia nunca bastante apreciada que hayáis querido completar vuestro insigne favor presentándoos con toda la augusta majestad de Reina del Cielo y de Virgen Inmaculada que huella la serpiente infernal. Fiado en vuestro inmenso poder y candad os ruego me concedáis el favor que os pido en esta novena si es para gloria de Dios y bien de mi alma.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Al reconocer estos tres felices hijos del pueblo la milagrosa presencia de María Santísima en el interior del tronco, en relieve, y en la astilla que antes cubría la imagen en bajo relieve, dicen unánimemente los declarantes que a vista de tal belleza y ante los divinos resplandores que de sí despedía, postrándose veneraron los primeros a María Santísima de Torcoroma. Fueron estos tres hijos de Ocaña los que recibieron a María Santísima y los que, como en otro tiempo los Reyes de Oriente al Redentor del mundo, tributaron a María los primeros humildes honores, sus sencillos obsequios y en especial la ternura de sus enamorados corazones.
Oración: "Su misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen"
Cuán cierto es, Virgen Inmaculada, que la misericordia de Dios no se amengua ni disminuye en favor de los que le temen, y vos, fiel imitadora del poder divino, pusisteis vuestros ojos para presentaros en la ciudad de Ocaña, no en los grandes y poderosos sino en los humildes servidores de vuestro Santísimo Hijo. Volved también a mí vuestra dulce mirada misericordiosa y por mis pasadas infidelidades no retiréis de mí vuestros preciosos favores. Infundid os ruego, a mi alma sincero arrepentimiento de mis pecados junto con un gran temor de la divina justicia y profundo conocimiento de mi fragilidad y el favor que os pido en esta novena para gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
No cabiendo en sí de gozo nuestros hombres por el tesoro que acababan de hallar, lo sacaron respetuosamente y junto con la astilla o tapa que antes lo cubría tomaron el camino del trapiche de su propiedad, y en el transporte de júbilo que los embargaba no sabiendo qué decirle a tan celestial Señora ni cómo agradecerle tan inmenso favor rezaban en voz alta, por entre aquellas malezas el Santo Rosario.
Fue éste el primer fervoroso himno, la primera amorosa salida de nuestros labios en honor de la bondadosísima Madre de las Gracias que tan prodigiosamente se entraba por nuestras puertas.
Oración: "HIZO EL SEÑOR FUERZA EN SU BRAZO"
Y multiplicó en Vos, Inmaculada Virgen María, los prodigios para haceros Virgen y Madre de Dios y como si esto no fuera bastante hace aún hoy uso de su poder para que a través de los siglos las naciones todas Os veneren y honren como a su Reina y Señora. AlábenTe Vos, purísima Virgen de Torcoroma, y por vuestro medio al Todopoderoso los corazones todos de nuestros pueblos y ciudades porque quisisteis darnos el Tesoro escondido en nuestras montañas, vuestra preciosa imagen que es para nosotros riqueza, felicidad y salvación eterna de nuestras almas. Sed si amosísima Madre, nuestra felicidad temporal por el goce interno de una conciencia tranquila y la salvación eterna por el fiel cumplimiento de nuestros deberes, y concededme a mí el favor que os pido en esta novena si es para gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Padres e Hijos comenzaron pronto a presencia el fervor de los vecinos y los beneficios con que nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma comenzaba a favorecerlos y las continuas visitas de los habitantes de la ciudad que con luces concurrían a venerarla. Todo esto hizo que tanto el señor Vicario como el ilustrísimo señor Obispo examinasen detenidamente la Imagen y su maravillosa aparición y hallándolo todo muy cierto y averiguado; se dispusieron a traerla a la ciudad. Cosa sin duda sería bien grandiosa y significativa aquel día en que los dos Cabildos con el aparato que exigía la primera entrada de María Santísima en nuestra ciudad, y sin cesar de rezar el santo rosario y letanías depositaron en medio de nosotros este rico tesoro que nos atrae las placenteras miradas de los moradores del cielo y realza nuestra historia dentro y fuera del país.
Oración: "EXALTÓ A LOS HUMILDES"
Soberana Señora de los cielos y tierra. Reina de los Ángeles y de los hombres, Madre de Dios, que habiendo como nosotros padecido en este mundo, reináis hoy levantada sobre los coros de los ángeles. Desde este vuestro queridísimo Santuario donde os glorifican los que habéis escogido por hijos muy queridos, dirigid una mirada de misericordia a nosotros que una y mil veces os apelidamos Señora de las Gracias, Reina y Madre de Torcoroma; somos, oh Reina Inmaculada, vuestros siervos que sólo ansiaban veros servida y honrada, somos aquellos por quienes extraviados y perdidos habéis venido a este vuestro santuario a ser luz que nos alumbre, norte que nos guíe, Madre amorosa que nos proteja entre los innumerables enemigos interesados en nuestra eterna ruina, sed aquí el faro luminoso que alumbra nuestra ciudad y le muestra...
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Oración: "Colmo de bienes a los necesitados."
Oh Virgen adorable de las Gracias de Torcoroma, Reina bondadosa y dulcísima Madre de Dios y de esta nuestra ciudad y pueblos. Aceptad desde este trono de amor que ocupáis en vuestro Santuario las alabanzas y súplicas de vuestros hijos fieles que os veneran e invocan en el misterio de vuestra Concepción Inmaculada. Siglos ha que fuimos nosotros los privilegiados de vuestro amor en vuestra maravillosa aparición y los depositarios de vuestros innumerables favores. Ya que nuestras pasadas infidelidades y la frialdad de nuestros corazones no han sido bastantes a contener el raudal de vuestras misericordias, dignaos con la ternura de vuestro poder ablandar la dureza de los corazones y acercar a Dios a tantos hijos vuestros que indiferentes o extraviados desconocen la grandeza de vuestras misericordias y la especial predilección por nosotros, y a mí concededme el favor que os pido en esta novena, para gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Venía María Santísima de Torcoroma ansiosa de derramar sus favores por toda nuestra ciudad y sus contornos, y al prodigio de su portentosa aparición agregó el no menos grande de una fuente milagrosa que, naciendo entre las raíces mismas del árbol bendito, llevase consigo por doquiera el consuelo de maravillosas curaciones y de mil otros favores que sabemos. El Agua de la Virgen, nacida al lado de su devota Ermita, es piadosamente visitada por ricos y pobres quienes bebiendo o bañándose en ella encuentran remedio eficaz a las dolencias del alma y cuerpo.
Oración: "Dios te dio agua de la piedra a los que tenían sed"
Amadísima Virgen de Torcoroma y Señora de las Gracias, poco era para vuestro enamorado corazón el dársenos a conocer y hacerse nuestro más rico tesoro en la peregrinación de esta vida temporal; poco también el haceros en este vuestro santuario Madre de las Gracias. Sol esplendoroso que dieras luz y calor a tanto ciego del alma, a tantos hombres insensibles al calor que irradia el Corazón de Cristo. Quisisteis también con esa fuente preciosa, testigo elocuente y perenne de vuestra portentosa aparición, apagar la sed de placeres que abrasa a los infelices pecadores, y ser para todos los que a ella aplicaren sus labios, salud en el cuerpo y fortaleza en el alma. Amén.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Tal era la voz del pueblo colombiano cuando María Santísima, por prerrogativa especial
de la Santa Sede, en medio de la pompa y gozo desbordante de todas las ciudades y pueblos de nuestra
patria, ornaba su frente con riquísima corona de Reina y se oía llamar a una por todos los colombianos:
Reina de Colombia Por
siempre serás,
Es prenda tu nombre De júbilo y paz.
El manto Real de María que desde el 9 de Julio de 1919 cubre a nuestra amada patria,
de manera especial abriga y protege a esta querida ciudad de Ocaña que desde siglos, la considera
no tan sólo como a la compañera de
nuestro destierro temporal sino, lo que es mucho más, como a Reina poderosa y su Madre la más tierna y cariñosa.
Oración: "Tú la honra de nuestro pueblo"
Inmaculada Virgen de Torcoroma, criatura sublime que con vuestra maravillosa aparición entre nosotros quisisteis estrechar más los lazos que existen entre el cielo y la tierra, y estando en el cielo como Reina de todo lo creado, posaros también sobre la tierra, y que sin contaminar vuestras purísimas plantas con el fango y miseria de que ella está llena, servís ante Dios de poderosa medianera por nuestra querida patria que acaba de coronaros por su Reina y Señora, por sus hogares que os reconocen por su Ángel tutelar, por sus hijos que, volviendo a Vos sus ojos lo esperan todo de vuestro inmenso poder y misericordia.
Extended vuestro manto sobre los que por mil títulos os pertenecemos y atraed a Dios a los hijos rebeldes a quienes las pasiones vehementes o las malas doctrinas han arrebatado de vuestro lado y haced que Colombia, la República del Sagrado Corazón de Jesús, la tierra de María Santísima, sea gloria de Cristo por la pureza de su fe y costumbres y honra vuestra porque en público y en privado se ensalcen más y más las glorias de vuestro nombre.
Y a mi que deseo ser desde hoy más tuyo que nunca dadme la gracia que, hace al débil omnipotente y el favor que os pido en esta novena para gloria de Dios y bien de mi alma.
Amén.
(Petición y cinco Avemarías)
Oración final para todos los días
Oración Final para Todos Los Días
Dejadme, amabilísimo Salvador mío, que me dirija a Vos para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que nos habéis hecho con la milagrosa presencia de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma en nuestra Patria, de habérnosla dado a los habitantes de Ocaña para que sea nuestra perpetua madre y abogada en vuestra santísima presencia. Ay Señor, tan miserable soy que sin esta buena madre infaliblemente me hubiera perdido; sin esta protectora nuestra nación hubiera corrido la suerte desgraciada de tantas naciones que alejándose de María Santísima han apostatado miserablemente de nuestra fe. Sea para nosotros nuestra Madre Santísima el faro luminoso que, guiándonos entre los escollos de este mar tempestuoso, lleguemos por él al reino eterno de la gloria por los siglos de los siglos. Amén. A vuestros pies me postro, amadísima Virgen de Torcoroma, para renovaros mi diario ofrecimiento de perteneceros perpetuamente; quiero ser más fiel en visitaros frecuentemente en vuestro Santuario y no quiero más libertad que la de amaros, más gloria que la de perteneceros, ni más voluntad que la de daros gusto en todo aún a costa de mi misma vida. Vos en cambio augusta Señora nuestra, sed mi madre y dadme el que de vuestra decidida protección aquí en la tierra pase a amaros por toda la eternidad en el cielo. Amén.
Oh Purísima paloma, Oh Madre del puro amor.
Oh Virgen de Torcoroma, Amparad al pecador
Según refiere la historia en mil setecientos once
el día quince de este mes de agosto nos da memoria
que apareció en la montaña de donde su nombre
toma la Virgen de Torcoroma que se venera en Ocaña.
Oh purísima paloma, Oh madre del puro amor,
Oh Virgen de Torcoroma, Amparad al pecador.
Que sale de la montaña de la Cordillera Andina.
Y aquella Santa piscina se busca con tanto amor
que el cristiano con fervor exclama si de ella toma.
Oh Virgen de Torcoroma
Amparad al pecador.
En aquella misma sierra encontróse un peregrino
para gloria de esta tierra un árbol en el camino:
Tiró el hacha el campesino y al quitarle el espesor
Con fragantísimo aroma se ve la madre de Dios.
Oh Virgen de Torcoroma
Amparad al pecador.
Y si buscamos delante de esa imagen
el consuelo con el tono más amante nos dice
una voz del cielo: consuélate caminante
que María por tu favor calma ya tanto dolor
y Dios tus culpas perdona.
Oh Virgen de Torcoroma
Amparad al pecador.
Ese árbol verde y coposo donde María apareció
imagen es del precioso en donde Cristo murió,
a su abrigo protector corramos llenos de gozo
y embriagados con su aroma clamemos con santo ardor.
Oh Virgen de Torcoroma
Amparad al pecador.
Oh purísima paloma
Oh Madre del puro amor
Oh Virgen de Torcoroma
Amparad al pecador.
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