LECTURAS DEL DIA LUNES 2 DE NOVIEMBRE 2026
Liturgia de la Palabra
PRIMERA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,1-4):
Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás.
Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás.
— Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Sal 130,1.2.3
R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre. R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Espera Israel en el Señor
ahora y por siempre. R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad. R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre. R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
Espera Israel en el Señor
ahora y por siempre. R/.
Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,12-14):
En aquel tiempo, dijo Jesús a uno de los principales fariseos que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»
En aquel tiempo, dijo Jesús a uno de los principales fariseos que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»
— Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Meditación Espiritual:
Hoy la Palabra de Dios nos envuelve con una luz especial. En la primera lectura, el Señor nos recuerda: «Si queréis darme el consuelo de Cristo y aliviarme con vuestro amor, si nos une el mismo Espíritu y tenéis entrañas compasivas, dadme esta gran alegría: manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir.». Esta promesa se cumple plenamente en el Evangelio de hoy, donde Jesús nos dice: «Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.».
Que estas palabras no caigan en saco roto. Que hoy podamos ser tierra fértil donde esta semilla germine en actos de amor, paciencia y entrega. Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a encarnar este mensaje en nuestras acciones cotidianas.
Que estas palabras no caigan en saco roto. Que hoy podamos ser tierra fértil donde esta semilla germine en actos de amor, paciencia y entrega. Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a encarnar este mensaje en nuestras acciones cotidianas.
Comentarios